Busquemos perlas escondidas // 23 AL 29 DE MARZO // ISAÍAS 48 - 49
Segunda asignación
Empiece conversaciones
PREDICACIÓN INFORMAL.
El publicador estará trabajando en la lección 3 el punto 5
que dice
Ofrezca su ayuda. Siempre que sea oportuno, ayude a la persona. Una
muestra de bondad puede ser la llave que abra la puerta a una buena
conversación.
Duración 4 minutos
Circunstancia:
El
publicador está de camino a la parada de autobús cuando observa a una señora
que parece sentirse mal. Al ofrecerle ayuda, se genera una conexión que permite
hablar sobre una promesa bíblica relacionada con la salud y la esperanza de un
futuro mejor.
Publicadora (con preocupación y empatía):
— Buenas tardes, ¿se encuentra bien? ¿Le puedo ayudar en algo?
Señora
(con voz débil):
— Ay hija, me siento un poco mareada… por eso me detuve aquí.
Publicadora
(la toma suavemente del brazo con cuidado):
— Venga, siéntese un momento en esta banca, yo la ayudo. Apóyese en mí con
confianza.
Publicadora:
— ¿Le gustaría que llamara a algún familiar para que venga por usted? Si me da
el número, con gusto lo hago.
Señora
(con una pequeña sonrisa):
— Muchas gracias, mi amor, pero no se preocupe. Mi hijo me espera a una cuadra,
iba en camino cuando me sentí así.
Publicadora:
— Me alegra saber que alguien está cerca. ¿Ya ha ido al médico?
Señora
(con resignación):
— Sí, tengo una cita mañana… pero le confieso algo: los médicos no me pueden
curar…
Publicadora
(con asombro y compasión):
— ¿Y por qué dice eso? ¿Qué tiene?
Señora
(con picardía):
— ¡La vejez! (ríe suavemente)
Publicadora
(sonríe y ríe con ternura):
¡Qué buen sentido del humor tiene! Pues me alegra decirle que Dios ha prometido
curar esa "enfermedad".. Le leo un versículo muy hermoso.
Señora
Si por
favor, me gusta la biblia
Publicadora:
— Mire lo que dice Job 33:25:
“Que su carne se vuelva más fresca que cuando era joven; que él tenga otra
vez el vigor de su juventud”.
Señora
(sorprendida):
— ¡Qué bonita esperanza!
Publicadora:
es una promesa de parte de Dios. Nos asegura que llegará el momento en que no
existan la vejez. Eso será parte del pasado.
Señora:
— ¡Qué interesante! ¿Y eso solo será para la vejez o también para otras
enfermedades?
Publicadora
(con gusto):
Me alegra que pregunte eso. Dios tiene pensado algo maravilloso no solo para la
vejes, sino para todo el sufrimiento. Déjeme mostrarle otro texto precioso.
Está en Revelación 21:4. ¿Quiere leerlo usted?
Señora:
Sí, claro.
"Y les secará toda lágrima de sus ojos, y la muerte ya
no existirá, ni habrá más tristeza ni llanto ni dolor. Las
cosas anteriores han desaparecido”.
Publicadora: (Con entusiasmo) ¿No es hermoso?
Dios promete eliminar no solo la vejez, sino también las lágrimas, la muerte,
el duelo y todo dolor. Todo lo malo que hemos vivido será cosa del pasado.
Señora: (Emocionada) Nunca había escuchado
eso... es muy consolador. Yo he perdido a mi esposo hace dos años y todavía lo
extraño mucho.
Publicadora: (Con ternura) Lo siento mucho. Pero
esta promesa incluye que volveremos a ver a nuestros seres queridos. Dios tiene
el poder de devolverles la vida.
Señora: (Sonriendo con alivio) Qué mensaje
tan bonito... Mire, ya me siento mejor. Mi hijo está ahí cerca, ¿me acompaña
mientras seguimos hablando de eso?
Publicadora: (Con gusto) ¡Claro que sí! Será un
placer seguir conversando mientras llegamos. Tengo más información que me
gustaría compartirle sobre estas promesas.
(Ambas se
levantan y caminan lentamente, conversando con serenidad)
Conclusión
breve de la asignación
Esta
conversación muestra claramente cómo el publicador cumple con el punto 5 de la
lección 3: “Ofrezca su ayuda.” Desde el principio actuó con bondad y empatía al
asistir a la señora, lo que abrió la puerta a una conversación significativa.
Se adaptó a la situación, compartió un texto bíblico alentador directamente
desde su celular y presentó una esperanza basada en la Biblia
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