Busquemos perlas escondidas 3-9 DE AGOSTO 2026

Imagen
   Busquemos perlas escondidas 3-9 DE AGOSTO JEREMÍAS 22, 23   “¿Podría alguien llegar a convertirse en una carga para Jehová? “¿Sabe cuál es la carga de la que Jehová prometió deshacerse? Y, más importante aún, ¿podríamos formar parte de esa carga? Sean todos bienvenidos a nuestro análisis de Busquemos Perlas Escondidas. Con mucho cariño y disposición… ¡Comencemos!”   Saludos, mis hermanos. Hoy profundizaremos en Jeremías 23:33, un versículo que gira en torno a una pregunta muy interesante: “Y, cuando alguien del pueblo, un profeta o un sacerdote te pregunte ‘¿Cuál es la carga de Jehová?’, tienes que contestar ‘“¡Ustedes son la carga! Y me libraré de ustedes”, afirma Jehová’. La pregunta de esta semana a responder es:   ¿Cuál es “la carga de Jehová”? Para Jehová: Las personas desobedientes e indiferentes se habían convertido en una pesada carga para Él , al punto de que afirmó que se desharía de ellas por su obstinación. ...

SEAMOS MEJORES MAESTROS // semana 3 al 9 DE NOVIEMBRE // segunda asignacion

 



SEAMOS MEJORES MAESTROS


Haga revisitas

DE CASA EN CASA. Utilice una de las verdades del apéndice A del folleto Una obra de amor

La publicadora estará trabajando en la lección 9 el punto 3 que nos dice

 Escuche con atención. Deje que la persona hable y no la interrumpa. Si tiene alguna objeción o le expresa sus sentimientos y preocupaciones, no la ignore. Si le presta atención, la persona verá que a usted realmente le interesa lo que ella piensa..

Duración 4 minutos

Circunstancia:

La publicadora realiza una revisita a una señora con la que ya había conversado anteriormente y a quien le había dejado una publicación. Al llegar, la señora comenta que leyó la revista completa y le gustó mucho, pero expresa su confusión sobre el tema de la oración.

 

Publicadora: (Con tono amable)

Buenos días, señora Marta. Estoy aquí como habíamos acordado para hablar sobre la publicación que le dejé la semana pasada. ¿Qué le pareció?

Señora Marta: (Sonriendo)

 ¡Me pareció excelente! Me gustó mucho, la leí completa.

Publicadora: (Felicitándola)

¡Qué alegría me da escuchar eso! Me alegra mucho que haya disfrutado leyendo la publicación. ¿Hubo algo en especial que te llamara la atención?

Señora Marta: (Reflexionando, compartiendo sus pensamientos)

 En la revista, en más de una ocasión se aconsejaba orar… Pero eso de la oración me tiene algo triste. Estoy muy confundida. En las iglesias les rezan a varios santos y hay rezos que no me sé de memoria. Además, no tengo santos en mi casa porque no tengo dinero para comprarlos. Y en otras religiones oran como gritando… En verdad, no sé cuál es la manera correcta.

Publicadora: (Escuchando con atención)

Es completamente normal sentir esa confusión. Muchas personas tienen dudas similares. La buena noticia es que la Biblia nos aclara muy bien cómo deben ser nuestras oraciones.

Señora Marta: (Interesada)

¿De verdad? Me gustaría saber qué dice la Biblia sobre eso.

Publicadora: (Buscando el texto bíblico)

Jesús, en una ocasión, fue consultado por sus discípulos sobre cómo debían orar. Su respuesta está registrada en Lucas 11:2. ¿Quiere leerlo usted misma?

Señora Marta: (Leyendo en voz alta)

“Entonces, él les dijo: ‘Cuando oren, digan: Padre, que tu nombre sea santificado. Que venga tu Reino…’”

Publicadora: (Preguntando con claridad)

Según lo que acabamos de leer, ¿a quién dirige Jesús esta oración?

Señora Marta: (Respondiendo)

 A su Padre.

Publicadora: (Asintiendo con entusiasmo)

¡Muy bien! A su Padre, Dios. Jesús les dijo a sus discípulos que la oración debe dirigirse a Dios, no a un santo ni a nadie más, sino directamente a Dios.

Señora Marta: (reflexionando en voz alta)

Es cierto… No lo había visto de esa manera, y tantas veces que uno repite esa oración. Entonces, nuestras oraciones deben ir exclusivamente a Dios. ¿Está bien orar siete “Padre nuestro” al día?

Publicadora: (Guiando hacia otro texto bíblico)

Sigamos leyendo la Biblia para ver qué más nos dice. Vamos a Mateo 6:7. Estas son palabras de Jesús explicando a sus discípulos cómo orar. ¿Quiere leerlo?

Señora Marta: (Leyendo en voz alta)

“Cuando ores, no repitas lo mismo una y otra vez, como hace la gente de las naciones, que cree que será escuchada por usar muchas palabras.”

Señora Marta: (Entendiendo el mensaje)

Esto está claro. Dice que no deberíamos repetir lo mismo muchas veces, como los rezos.

Publicadora: (Felicitándola con calidez)

 ¡Exacto! Has entendido perfectamente. Las oraciones deben ser dirigidas a Dios, y no debemos ser repetitivos.

Señora Marta: (Reflexionando con gratitud)

 Este es un tema muy interesante. Me gustaría seguir hablando de esto de la oración. Te agradezco mucho por escuchar mis dudas y ayudarme a aclararlas.

Publicadora: (Felicitándola nuevamente)

¡Qué maravilla que quieras aprender más sobre este hermoso regalo de Dios para comunicarnos con Él! Si deseas, puedo regresar el fin de semana para seguir conversando sobre la oración.

Señora Marta: (Aceptando con alegría)

¡Claro que sí! Me encantaría.

Publicadora: (Despidiéndose cordialmente)

 Perfecto, estaré aquí el fin de semana. Que tengas un excelente día, señora Marta.

Señora Marta: (Sonriendo)

 Igualmente, hasta pronto.

Conclusión final:

La publicadora aplicó la lección 9, punto 3, Escuche con atención, al permitir que la señora expresara con libertad sus sentimientos y dudas sin interrumpirla. Mostró empatía y respeto, y respondió usando las Escrituras para aclarar las inquietudes. De esa manera, demostró un interés genuino por la persona y dejó la puerta abierta para continuar la conversación en una próxima visita







Comentarios