Busquemos perlas escondidas 11-17 DE MAYO ISAÍAS 60, 61
11-17 DE
MAYO
lecciones 84, 85.
Reciban un
cordial abrazos mis hermanos el estudio bíblico de congregación de esta semana
se basará primeramente en la lección 84 titulada
Jesús
camina sobre el agua
La primera
pregunta a responder es
¿Por qué
empezó a hundirse Pedro?
Porque dejó de enfocarse en Jesucristo y se fijó en la tormenta; el miedo lo
hizo dudar y empezó a hundirse.
¿Qué
aprendieron los apóstoles?
Aprendieron que debían tener fe y confiar completamente en Jesús, porque él
tiene poder incluso sobre el viento y el mar.
Excelente
ahora veamos que comentarios y aprendizaje podemos extraer de esta lección
¿Qué nos
enseña este relato de Jehová?
Jesús vio a
sus apóstoles luchando contra el viento desde la montaña y bajó a ayudarlos.
Esto nos enseña que Jehová no es indiferente a nuestro sufrimiento;
él observa nuestros esfuerzos y está listo para actuar cuando más lo
necesitamos
Tenemos
este otro comentario
Cuando Pedro
gritó: "¡Señor, sálvame!", Jesús lo agarró de inmediato. Esto refleja
la misericordia de Jehová, quien no nos deja hundirnos cuando
reconocemos nuestra debilidad y le pedimos ayuda con sinceridad.
Pongamos
atención a este comentario
Al
preguntarle a Pedro "¿Por qué empezaste a dudar?", Jehová nos muestra
que él desea que confiemos plenamente en él. Él nos enseña que la duda
es el enemigo de la paz, y que nuestra seguridad depende de cuánto
confiemos en su protección.
Que
Jehová quiere que confiemos plenamente en él.
Cuando Pedro dudó, empezó a hundirse. Esto nos enseña que Jehová espera que
mantengamos una fe firme, incluso en situaciones difíciles.
Observemos
lo que aprendemos aquí
La fe nos
mantiene a flote, pero la duda nos hace hundir. Pedro caminó sobre el agua
mientras miró a Jesús, pero cuando miró la tormenta y dudó, empezó a hundirse.
La fe nos sostiene; la duda nos debilita
¿Qué
lecciones prácticas podemos aprender de este relato?
Pedro caminó
sobre el agua mientras miró a Jesús, pero se hundió cuando miró la tormenta. La
lección es que, ante las dificultades (problemas económicos, de salud o
familiares), debemos concentrarnos en las promesas de Jehová y
no dejar que la magnitud del problema nos paralice.
Esta
es una lección práctica excelente
Cuando Pedro
sintió que se hundía, no intentó nadar solo, sino que gritó: "¡Señor,
sálvame!". Aprendemos que, cuando sintamos que nuestra fe flaquea o que
los problemas nos superan, debemos acudir a Jehová en
oración enseguida y buscar el apoyo de los hermanos maduros.
Veamos
que aprendemos de la pregunta de Jesús
Jesús le
preguntó a Pedro: "¿Por qué empezaste a dudar?". Esto nos invita a
autoexaminarnos. Debemos fortalecer nuestra fe mediante el estudio para que,
cuando lleguen las "tormentas" de la vida, nuestras dudas no nos
hagan hundirnos espiritualmente.
Excelente
comentario tenemos aquí:
Antes de
caminar sobre el agua, Jesús estuvo a solas orando en la montaña. Esto nos
enseña que la comunicación constante con Jehová es lo que nos
da la fuerza y la calma necesarias para enfrentar cualquier situación difícil
que se presente después.
Podemos
agregar este análisis
Los
apóstoles aprendieron que, con Jesús a su lado, no tenían por qué temer a nada.
Nosotros podemos tener la misma seguridad: si Jehová y Jesús están con
nosotros, no hay tormenta en este sistema que pueda destruir nuestra
esperanza o nuestra relación con Dios.
Esta
lección nos ayuda en el ministerio
Ver que
Jesús controla el viento y el mar nos da la seguridad práctica de que, en el
Nuevo Mundo, él usará ese mismo poder para que nadie sufra por
desastres naturales. Esto nos ayuda a predicar con más convicción sobre las
bendiciones del Reino.
Tengamos
esto presente
En cuanto
Pedro empezó a hundirse, gritó: “¡Señor, sálvame!” y Jesús lo rescató al
instante. Cuando sintamos miedo, ansiedad o que no podemos más, oremos de
inmediato en vez de intentar solucionarlo solos
Muy bien
pasemos a analizar la siguiente lección
Jesús
cura en sábado
La primera
pregunta de esta lección es
¿Cómo
ayudó Jesús al hombre ciego?
Jesucristo lo ayudó devolviéndole la vista mediante un milagro y, además, lo
ayudó espiritualmente al revelarle que él era el Mesías.
¿Por qué
los fariseos odiaban a Jesús?
Porque Jesús curaba en sábado y ellos pensaban que eso violaba la ley; además,
no aceptaban que su poder viniera de Dios y rechazaban sus enseñanzas.
Extraigamos
nuestros comentarios dándole respuesta a esta pregunta
¿Qué nos
enseña este relato de Jehová?
Este
relato nos enseña que
Los fariseos
habían convertido el sábado en una carga con sus tradiciones, pero Jehová lo
diseñó para el descanso y el bienestar. El relato nos enseña que para
Jehová, hacer el bien y mostrar compasión es mucho más
importante que seguir reglas rígidas o tradiciones que no ayudan a nadie.
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El hombre
era un mendigo ciego al que muchos ignoraban, pero para Jehová (a través de
Jesús) él era importante. Esto nos enseña que Dios no hace acepción de
personas; él se interesa por los que sufren y por aquellos que el mundo a
veces considera "menos importantes"
Esta
es una enseñanza valiosa
Jesús le
pidió al hombre que fuera a lavarse al estanque de Siloam. Al obedecer ese
mandato sencillo, el hombre recibió su milagro. Esto nos enseña que Jehová
bendice a quienes confían en sus instrucciones y las siguen con humildad
y fe.
Aquí
aprendemos esto de Jehová
La actitud
de los fariseos revela lo que Jehová detesta: el orgullo, la falta de amor y el
uso de la religión para controlar a otros. Jehová nos enseña que la verdadera
adoración debe nacer de un corazón bondadoso,
Tengamos
esto presente
Aunque los
fariseos expulsaron al hombre de la sinagoga, Jesús lo buscó para consolarlo.
Esto nos asegura que, si sufrimos rechazo por defender la verdad, Jehová
nunca nos abandonará; él siempre estará cerca para fortalecernos.
Veamos ahora
¿Qué
lecciones prácticas podemos aprender de este relato?
Los fariseos
estaban más preocupados por sus reglas sobre el sábado que por la salud del
prójimo. Aprendemos que nunca debemos permitir que nuestras preferencias
personales o "reglas" nos impidan ser amables y serviciales con
los demás.
Este
es un excelente consejo
El hombre
que fue curado no se dejó intimidar por los fariseos. Aunque era una persona
sencilla, respondió con lógica y defendió lo que Jesús había hecho por él.
Nosotros también debemos ser valientes al hablar de Jehová, incluso
si personas con autoridad nos critican
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Los padres
del ciego tuvieron miedo de ser expulsados y no defendieron a su hijo ni a
Jesús. Esto nos enseña que el miedo a lo que digan los demás (vecinos,
familiares o compañeros) puede impedirnos hacer lo correcto. Debemos confiar
más en Jehová que en la opinión de la gente.
El ciego
pudo haberse quejado porque Jesús le puso barro en los ojos o porque el
estanque estaba lejos, pero simplemente obedeció y fue sano. En
nuestra vida, obedecer los consejos de la Biblia y de la organización, aunque
parezcan sencillos, siempre nos traerá los mejores resultados.
Pongamos
esto en práctica
Cuando Jesús
se enteró de que habían echado al hombre de la sinagoga, fue a buscarlo para
animarlo. Esto nos enseña a estar atentos en la congregación: si vemos a
alguien que está pasando por un mal momento o se siente rechazado,
debemos tomar la iniciativa para consolarlo.
Comentario
adicional
Este relato
nos enseña que la obediencia a Jesús a veces requiere actuar con fe incluso
cuando el camino parece difícil. Aquel hombre, siendo ciego, recorrió unos 800
metros hasta el estanque para lavarse, por un camino difícil y
concurrido, con posibles tropiezos e incomodidades. Aun así, no dudó: obedeció.
Esto nos recuerda que la fe se demuestra cuando seguimos adelante, incluso si
el camino es complicado.
Sugerencia
para comentar:
"Es interesante notar que los fariseos estaban más preocupados por sus
propias reglas que por la felicidad de un hombre que había nacido ciego. Esto
demuestra que sus enseñanzas eran fría, mientras que la de Jesús se basaba en
el amor y la compasión"
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