Busquemos perlas escondidas // 16 AL 22 DE MARZO // ISAÍAS 45 - 47
Segunda asignación
Haga revisitas
DE CASA EN CASA. Ofrézcale un curso de la Biblia a una
persona que aceptó la invitación a la Conmemoración en la visita anterior
El publicador esta trabajando en la lección 9 el punto 5 que
nos dice
Use información que le sea útil a la persona. Muéstrele cuanto antes cómo un
curso de la Biblia puede contestarle sus preguntas y ayudarle de muchas
maneras.
Circunstancia
La publicadora regresa a visitar a una persona que en la
visita anterior aceptó la invitación a la Conmemoración y mostró interés en un
tema bíblico. Durante la conversación pasada quedó pendiente una pregunta sobre
si Jesús tuvo hermanos. En esta revisita, la publicadora usa la Biblia para
responder esa inquietud y luego le muestra cómo un curso bíblico puede ayudarle
a encontrar respuestas a muchas otras preguntas.
Publicador: (Con una sonrisa cálida)
"¡Hola, luisa! ¿Cómo estás? Soy Ana, nos vimos hace unos
días cuando hablamos sobre la Conmemoración. Me alegra verte de nuevo."
Ama de casa: (Sonriendo también)
"¡Hola, Ana! Sí, me acuerdo. Fue muy interesante nuestra
conversación."
Publicador: (Amablemente)
"Me alegra escuchar eso. Hoy vine porque quería
responderte la pregunta que quedó pendiente: ¿Tuvo Jesús hermanos carnales?
"
Ama de casa (pensativa):
Sí, estuve pensando en
eso porque he escuchado diferentes opiniones y no sabía cuál es la correcta.
Publicadora (sacando su Biblia y explicando con claridad):
Es una excelente
pregunta. La Biblia nos da una respuesta clara. Por ejemplo, en Mateo 13:55,
escuche lo que las personas decían sobre Jesús: “¿¿No es el hijo del
carpintero? ¿No es su madre la que se llama María? ¿Y no son sus hermanos
Santiago, José, Simón y Judas? Aquí vemos que Jesús tenía hermanos carnales.
Ama de casa (sorprendida, asintiendo):
¡Vaya! Nunca había
leído ese versículo.
Publicadora (añadiendo con serenidad):
escuché lo que nos
dice Gálatas 1:19, Pero no vi a ninguno de los otros apóstoles; solo a
Santiago, el hermano del Señor. Pablo menciona a "Santiago, el hermano del
Señor". Estos textos indican que Jesús sí tuvo hermanos y hermanas
menores.
Ama de casa (impresionada):
¡Qué interesante!
Pensaba que Jesús era hijo único, pero ahora veo que la Biblia lo explica con
claridad.
Publicadora (con tono alentador):
Me alegra que lo veas claro. La Biblia responde muchas
preguntas como esta. De hecho, por eso ofrecemos un curso bíblico gratuito,
para ayudar a las personas a encontrar respuestas directamente en la Biblia.
Ama de casa (interesada):
¿Un curso bíblico? ¿Cómo funciona?
Publicadora (sacando el folleto):
Sí, es muy sencillo.
Usamos este folleto: ¡Disfrute de la vida para siempre!. Contesta preguntas
importantes como: “¿Qué esperanza da la Biblia?”, “¿Cómo describe la Biblia el
futuro?” y “¿Cómo nos ayuda la Biblia a disfrutar de nuestra vida diaria?”.
Aquí puedes ver cómo la Biblia responde estas preguntas de manera clara y
práctica.
Ama de casa (mirando el folleto con interés):
¡Qué interesante!
Siempre he tenido muchas preguntas sobre Dios y la Biblia.
Publicadora (sonriendo con calidez):
Me alegra escuchar eso. Si quieres, podemos programar una
visita para empezar a analizar estas respuestas con la Biblia.
Ama de casa (con entusiasmo y decisión):
Sí, me gustaría. ¿Cuándo podríamos empezar?
Publicadora (con tono animado):
Podemos reunirnos en el horario que te quede más cómodo.
Ama de casa (sonriendo):
Perfecto, entonces nos vemos el sábado. ¿Le parece?
Publicadora;
excelente el sábado está bien.
(Se despiden cordialmente.)
Conclusión
En este diálogo, la publicadora aplicó la lección 9 punto
5, ya que utilizó información que era útil para la persona. Primero
respondió con la Biblia a la pregunta que le interesaba a la ama de casa y
luego le mostró que un curso bíblico puede ayudarle a aclarar otras dudas
importantes. De esta manera, logró despertar más interés y ofrecerle estudiar
la Biblia de forma regular.
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