SEAMOS MEJORES MAESTROS // Semana 23 DE FEBRERO A 1 DE MARZO // CUARTA ASIGNACION
Empiece conversaciones
PREDICACIÓN INFORMAL. Busque la forma de contarle a la
persona algo que aprendió recientemente en una reunión
La publicadora estará trabajando en la lección 4 el punto 3
que dice
No dé la impresión de sentirse superior. No haga sentir a la
persona que usted lo sabe todo y que ella no sabe nada. Háblele siempre
con respeto.
Duración 2 minutos
Circunstancia
La publicadora coincide con Laura en una reunión de padres en
la escuela. Al conversar, Laura le comenta que está pasando por ansiedad y que
no se sintió reconfortada con la respuesta que recibió en su iglesia. Con mucho
respeto, la publicadora le comparte algo que aprendió recientemente en una
reunión y le muestra un texto bíblico que demuestra que Dios sí se interesa por
el sufrimiento humano.
Publicadora: (Sonriendo, con voz amigable)
Laura! Qué gusto verte aquí en la reunión de
padres. Hace días que no nos cruzábamos. ¿Cómo estás?
Señora: (Con tono cansado)
Ana. Qué bueno verte. Siéntate aquí, está
libre.. No he estado muy bien, para ser honesta.
Publicadora: (Con empatía, tono suave)
Lamento escuchar eso, Laura. ¿Qué te ha
pasado?
Señora: (Suspira)
Últimamente he tenido crisis de ansiedad. Fui
al médico, me dio medicamentos, pero no me están ayudando mucho.
Publicadora: (Asiente, con interés genuino)
Qué difícil
debe ser eso. ¿Has probado algo más, como hablar con alguien o seguir algún
consejo?
Señora: (Frustrada)
Sí, y hasta
fui a hablar con el líder de la iglesia de mi comunidad, como me recomendaron.
Pero no salí reconfortada. Le hice preguntas, y me dijo que Dios actúa de forma
misteriosa. ¡Eso me hizo sentir peor! Si Dios permite todo esto, ¿es que no le
importa?
Publicadora: ( con tono cálido)
Laura,
entiendo cómo te sientes con esa respuesta. ¿Sabes? Hace poco, en una reunión a
la que asistí, aprendimos algo que me pareció muy reconfortante sobre este
tema. La Biblia dice que Dios sí está al tanto de lo que pasamos. Él conoce
nuestro dolor y hasta lo siente con nosotros. Por ejemplo, hubo un momento en
que los israelitas, los siervos de Dios, estaban sufriendo mucho. (Saca la
Biblia o el celular). ¿Puedo leerte un texto que lo muestra?
Señora: (Curiosa)
Sí, claro,
léemelo.
Publicadora: (Abre Isaías 63:9, lee con
claridad)
Aquí dice,
en Isaías 63:9: “Durante todas sus angustias, él también estuvo angustiado”.
Esto muestra que cuando sus siervos sufrían, a Dios le dolía verlos así. Dios
no es indiferente. Él conoce nuestro dolor… y lo siente como si fuera suyo. También
dijeron que para muchos ha sido un alivio descubrir que Dios entiende su dolor,
incluso cuando nadie más lo hace.
Señora: (Emocionada)
¡Vaya, no sabía que la Biblia decía eso! Es un
alivio pensar que Dios sí sabe por lo que estoy pasando. Si él se da cuenta,
entonces estoy segura de que no va a dejar que esto siga así para siempre. ¿Oye
me explica en que reunió aprendiste eso?
Publicadora: (Sonriendo, con entusiasmo suave)
¡Exacto, Laura! Eso es lo que me encantó
aprender. Mira, ya va a empezar la reunión de padres, pero me encantaría
visitarte en tu casa esta semana para seguir hablando de esto y de lo que Dios
promete para el futuro y te explico con más detalles sobre la reunión en la que
aprendí esto, ¿Te parece?
Señora: (Sonriendo, más animada)
Sí, me encantaría. Necesito más de estas
buenas noticias. ¿Puedes venir el jueves por la mañana?
Publicadora: (Asiente)
¡Perfecto,
el jueves estaré ahí! Gracias por charlar,
Conclusión
En este diálogo, la publicadora puso en práctica la lección 4
punto 3, ya que habló con respeto y empatía, sin dar la impresión de sentirse
superior ni minimizar los sentimientos de Laura. De manera sencilla, le contó
algo que aprendió en una reunión y usó un texto bíblico apropiado para
consolarla.
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