Busquemos perlas escondidas // 25-31 DE MAYO // ISAÍAS 65, 66

Imagen
  Busquemos perlas escondidas 25-31 DE MAYO ISAÍAS 65,  66   Nos anima tenerlos aquí mis hermanos iniciamos con la lectura de esta semana la cual es Isaías 66: 24 que nos dice Y saldrán y mirarán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque los gusanos que hay en ellos no morirán y el fuego que los consume no se extinguirá, y serán algo repulsivo para toda la gente”.   La pregunta a responder es ¿Cómo nos ayuda este versículo a entender las palabras de Jesús que encontramos en Marcos 9:47, 48 sobre la Gehena? Este versículo nos ayuda a entender que la Gehena, mencionada por Jesús en Evangelio de Marcos 9:47, 48 , no simboliza tormento eterno, sino destrucción completa y definitiva . Isaías 66:24 habla de cadáveres , no de personas vivas, lo que indica que se trata de muerte total. Los gusanos y el fuego representan medios que aseguran que la destrucción sea completa, sin dejar nada. Por eso, cuando Jesús usó...

SEAMOS MEJORES MAESTROS // Semana 5 al 11 DE ENERO DE 2026 // SEGUNDA ASIGNACION

 



Segunda asignación

Haga revisitas

DE CASA EN CASA. Ofrezca un curso de la Biblia

La publicadora estará trabajando en la lección 8 el punto 4 que nos dice

 No compare a nadie. Cada persona es diferente. Si un familiar o alguien del territorio no está seguro de comenzar un curso bíblico o de aceptar una enseñanza de la Biblia, pregúntese por qué. ¿Es posible que la persona esté muy apegada a alguna creencia religiosa? ¿Será que sus familiares o vecinos la están presionando? Dele suficiente tiempo para que piense en lo que han hablado y llegue a valorar lo que la Biblia enseña.

Duración 4 minutos

 

Circunstancia

La publicadora regresa a visitar a una señora con la que ya había conversado anteriormente sobre temas bíblicos y a quien le había compartido material de jw.org. La señora expresa interés en la Biblia, pero también manifiesta preocupación por la posible oposición de un familiar cercano. La publicadora toma en cuenta sus sentimientos y circunstancias personales al ofrecer un curso bíblico.

 

 

Publicadora :
—¡Buenos días, señora Rosa! Qué gusto verla de nuevo. Vine como habíamos quedado la vez pasada.

Señora Rosa (sonriendo):
—¡Hola, Ana! Me alegra mucho que haya regresado. La verdad es que me gusta conversar de la Biblia con usted. Pase, por favor.

Publicadora (con tono cercano):
—Gracias, muy amable. Recuerdo que la vez anterior le envié algunos enlaces de jw.org y usted me comentó que los había leído. ¿Cómo le fue con eso?

Señora Rosa (reflexiva):
—Me ayudaron bastante. He aprendido más sobre Jesús y encontré respuestas a preguntas que llevaba tiempo haciéndome.

Publicadora (alegre, pero serena):
—Me alegra mucho escuchar eso. Se nota que usted tiene un interés sincero. Por eso pensé que, si le parece bien, podríamos comenzar un curso bíblico sencillo, sin presión y a su propio ritmo.

Señora Rosa:
—¿Un curso bíblico? ¿Y cómo es eso exactamente?

Publicadora:
—Justamente tengo un video muy corto que lo explica de manera clara. Dura solo un minuto. ¿Le gustaría verlo?

Señora Rosa:
—Sí, claro, me gustaría.

(La publicadora muestra el video “Cómo son nuestros cursos bíblicos”)

Publicadora:
—¿Qué le pareció?

Señora Rosa (pensativa):
—La verdad, se ve muy bien. Me gustó que dicen que uno puede adaptar el horario y que se usa la Biblia.

Publicadora:
—Así es. Todo se hace con calma y de acuerdo a lo que cada persona pueda. ¿Cómo se siente usted con la idea de empezar?

Señora Rosa (con duda):
—Por mí no habría problema… pero mi mamá vive conmigo y está muy apegada a su religión. Si se entera, podría molestarse mucho conmigo.

Publicadora (con empatía):
—La entiendo perfectamente. Y quiero felicitarla, porque se nota que usted respeta mucho a su mamá y valora su relación con ella. Eso dice mucho de usted.
—Si le parece, puedo compartirle un texto bíblico que tal vez la ayude a reflexionar.

Señora Rosa:
—Sí, adelante.

Publicadora (leyendo con suavidad):
—En Mateo 19:29 Jesús dijo: “Todo el que haya dejado hogar, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o tierras por causa de mi nombre recibirá 100 veces más y heredará la vida eterna”.

Señora Rosa (conmovida):
—Qué texto tan fuerte… me deja pensando mucho.

Publicadora (sin presionar):
—Jesús reconoce que, a veces, seguirlo puede traer desafíos. Pero no se trata de crear conflictos. Puede ir poco a poco, con paciencia y respeto. No hay prisa. y quién sabe, quizás algún día ella también vea lo bueno que estás aprendiendo.

Señora Rosa:
me parece sensato. Gracias por entender mi situación. Déjame pensarlo con calma, ¿sí?

Publicadora (con tono amable):
—Por supuesto. Tómese el tiempo que necesite. Si le parece bien, la próxima semana puedo pasar y seguimos conversando, sin ningún compromiso.

Señora Rosa (asintiendo):
—Sí, me parece bien. Muchas gracias.

Publicadora:
—Gracias a usted por su tiempo. Que tenga un lindo día.

(Ambas se despiden cordialmente.)

 

Conclusión final

En este diálogo, la publicadora aplicó correctamente la lección 8, punto 4, al no comparar a la señora con otras personas ni presionarla para comenzar un curso bíblico. Mostró empatía, comprendió las posibles influencias familiares y le dio el tiempo necesario para reflexionar. Gracias a su actitud respetuosa y considerada, la señora se sintió escuchada y aceptó continuar conversando en una futura visita.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Busquemos perlas escondidas 11-17 DE MAYO ISAÍAS 60, 61

Busquemos perlas escondidas ---18-24 DE MAYO -----ISAÍAS 62-64

Estudio de La Atalaya 18-24 DE MAYO DE 2026