Estudio de La Atalaya 17-23 DE AGOSTO DE 2026

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  Estudio de La Atalaya 17-23 DE AGOSTO DE 2026 Tema: Cómo seguir siendo amigos de los hermanos "¿Alguna vez han sentido que hacer amigos es difícil, y mantener la amistad todavía más? Con esa idea en mente, demos inicio a nuestro estudio examinando qué nos enseña la Biblia sobre este regalo tan valioso."     Comencemos nuestro análisis hablando de algo que todos valoramos y necesitamos… 1. ¿Dónde podemos encontrar buenos amigos? Podemos encontrar buenos amigos dentro del pueblo de Jehová , entre hermanos que aman a Jehová y desean servirle fielmente. Como dice Salmo 119:63, podemos buscar la compañía de quienes respetan a Jehová y siguen sus principios. Comentario adicional: Es interesante que el párrafo empiece reconociendo que es natural querer tener un amigo fiel . No presenta ese deseo como una debilidad ni como algo innecesario. Jehová sabe que necesitamos personas en quienes podamos confiar. Punto adicional (Salmo 119:63): Este versícul...

SEAMOS MEJORES MAESTROS // Semana 5 al 11 DE ENERO DE 2026 // SEGUNDA ASIGNACION

 



Segunda asignación

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DE CASA EN CASA. Ofrezca un curso de la Biblia

La publicadora estará trabajando en la lección 8 el punto 4 que nos dice

 No compare a nadie. Cada persona es diferente. Si un familiar o alguien del territorio no está seguro de comenzar un curso bíblico o de aceptar una enseñanza de la Biblia, pregúntese por qué. ¿Es posible que la persona esté muy apegada a alguna creencia religiosa? ¿Será que sus familiares o vecinos la están presionando? Dele suficiente tiempo para que piense en lo que han hablado y llegue a valorar lo que la Biblia enseña.

Duración 4 minutos

 

Circunstancia

La publicadora regresa a visitar a una señora con la que ya había conversado anteriormente sobre temas bíblicos y a quien le había compartido material de jw.org. La señora expresa interés en la Biblia, pero también manifiesta preocupación por la posible oposición de un familiar cercano. La publicadora toma en cuenta sus sentimientos y circunstancias personales al ofrecer un curso bíblico.

 

 

Publicadora :
—¡Buenos días, señora Rosa! Qué gusto verla de nuevo. Vine como habíamos quedado la vez pasada.

Señora Rosa (sonriendo):
—¡Hola, Ana! Me alegra mucho que haya regresado. La verdad es que me gusta conversar de la Biblia con usted. Pase, por favor.

Publicadora (con tono cercano):
—Gracias, muy amable. Recuerdo que la vez anterior le envié algunos enlaces de jw.org y usted me comentó que los había leído. ¿Cómo le fue con eso?

Señora Rosa (reflexiva):
—Me ayudaron bastante. He aprendido más sobre Jesús y encontré respuestas a preguntas que llevaba tiempo haciéndome.

Publicadora (alegre, pero serena):
—Me alegra mucho escuchar eso. Se nota que usted tiene un interés sincero. Por eso pensé que, si le parece bien, podríamos comenzar un curso bíblico sencillo, sin presión y a su propio ritmo.

Señora Rosa:
—¿Un curso bíblico? ¿Y cómo es eso exactamente?

Publicadora:
—Justamente tengo un video muy corto que lo explica de manera clara. Dura solo un minuto. ¿Le gustaría verlo?

Señora Rosa:
—Sí, claro, me gustaría.

(La publicadora muestra el video “Cómo son nuestros cursos bíblicos”)

Publicadora:
—¿Qué le pareció?

Señora Rosa (pensativa):
—La verdad, se ve muy bien. Me gustó que dicen que uno puede adaptar el horario y que se usa la Biblia.

Publicadora:
—Así es. Todo se hace con calma y de acuerdo a lo que cada persona pueda. ¿Cómo se siente usted con la idea de empezar?

Señora Rosa (con duda):
—Por mí no habría problema… pero mi mamá vive conmigo y está muy apegada a su religión. Si se entera, podría molestarse mucho conmigo.

Publicadora (con empatía):
—La entiendo perfectamente. Y quiero felicitarla, porque se nota que usted respeta mucho a su mamá y valora su relación con ella. Eso dice mucho de usted.
—Si le parece, puedo compartirle un texto bíblico que tal vez la ayude a reflexionar.

Señora Rosa:
—Sí, adelante.

Publicadora (leyendo con suavidad):
—En Mateo 19:29 Jesús dijo: “Todo el que haya dejado hogar, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o tierras por causa de mi nombre recibirá 100 veces más y heredará la vida eterna”.

Señora Rosa (conmovida):
—Qué texto tan fuerte… me deja pensando mucho.

Publicadora (sin presionar):
—Jesús reconoce que, a veces, seguirlo puede traer desafíos. Pero no se trata de crear conflictos. Puede ir poco a poco, con paciencia y respeto. No hay prisa. y quién sabe, quizás algún día ella también vea lo bueno que estás aprendiendo.

Señora Rosa:
me parece sensato. Gracias por entender mi situación. Déjame pensarlo con calma, ¿sí?

Publicadora (con tono amable):
—Por supuesto. Tómese el tiempo que necesite. Si le parece bien, la próxima semana puedo pasar y seguimos conversando, sin ningún compromiso.

Señora Rosa (asintiendo):
—Sí, me parece bien. Muchas gracias.

Publicadora:
—Gracias a usted por su tiempo. Que tenga un lindo día.

(Ambas se despiden cordialmente.)

 

Conclusión final

En este diálogo, la publicadora aplicó correctamente la lección 8, punto 4, al no comparar a la señora con otras personas ni presionarla para comenzar un curso bíblico. Mostró empatía, comprendió las posibles influencias familiares y le dio el tiempo necesario para reflexionar. Gracias a su actitud respetuosa y considerada, la señora se sintió escuchada y aceptó continuar conversando en una futura visita.


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