Busquemos perlas escondidas // 6-12 DE ABRIL // ISAÍAS 50, 51
Saludos mis hermanos comenzamos con la primera asignación
Empiece conversaciones
DE CASA EN CASA. Muéstrele una de las “Verdades bíblicas que
nos encanta enseñar”, del apéndice A del folleto Una obra de amor, a una
persona casada
El publicador estará trabajando en la lección 2 el punto 3
que nos dice
Sea observador. ¿Qué le dicen de la persona
sus expresiones faciales y su lenguaje corporal? ¿Da la impresión de tener
ganas de hablar? Una manera sencilla de introducir una idea bíblica es
preguntarle: “¿Sabía que...?”. Si alguien no quiere hablar, no insista.
Duración 3 minutos
Circunstancia
La publicadora predica de casa en casa y nota que la señora
que atiende la puerta va de salida para celebrar su aniversario de bodas. Al
percibir su prisa y su disposición a conversar solo un momento, adapta su
presentación, es breve y enfoca el mensaje en un tema que es relevante para
ella: el matrimonio. Con tacto y observación, introduce un consejo bíblico
apropiado para una persona casada.
Publicadora (toca la puerta. La señora abre y se nota que está apurada,
con bolso en la mano):
—¡Buenos días! Disculpe que la interrumpa. Mi nombre es Ana. Estoy visitando a
mis vecinos para compartir un pensamiento breve de la Biblia. Veo que va de
salida, así que prometo ser muy breve.
Señora (sonriendo con prisa):
—Sí, justamente estoy saliendo. Hoy voy a celebrar mi aniversario de bodas.
Publicadora (con expresión alegre):
—¡Qué bonito! ¡Felicidades! Eso no se celebra todos los días. ¿Cuántos años de
matrimonio cumplen?
Señora:
—Gracias. Cumplimos 10 años ya.
Publicadora (con tono sincero):
—¡Diez años! Eso es realmente encomiable. Hoy en día no es tan común ver
matrimonios que duren, y menos con tantos desafíos como los que se viven ahora.
Señora (asintiendo, más seria):
—Es verdad… muchas amistades mías se han divorciado. Y, para serle sincera,
nosotros también hemos tenido muchos problemas.
Publicadora (con empatía y sin juzgar):
—La entiendo. Vivimos tiempos difíciles y, debido a la imperfección y a la
presión del día a día, es normal que surjan diferencias en el matrimonio. Algo
que a mí me ha ayudado mucho —y a muchos matrimonios— son los consejos
prácticos de la Biblia.
¿Le gustaría escuchar uno muy bonito que la Biblia da a los matrimonios?
Señora (con interés):
—Sí, claro. Me gustaría.
Publicadora:
—Está en Efesios 5:33. Si le parece bien, ¿le gustaría leerlo usted misma?
Señora (lee):
—“Sin embargo, cada uno de ustedes debe amar a su esposa tal como se ama a sí
mismo. A su vez, la esposa debe tenerle profundo respeto a su esposo”.
Publicadora (explicando con sencillez):
—Este consejo es muy equilibrado. Muestra que el matrimonio funciona mejor
cuando hay amor sincero y respeto mutuo. Cuando ambos se esfuerzan por aplicar
estos principios, se crea un ambiente más pacífico y se fortalecen los lazos.
Señora:
—Es verdad… es un consejo muy bueno y muy necesario.
Publicadora (mirando la hora y siendo considerada):
—Como veo que va de salida, no la entretengo más. Si le parece bien, podría
pasar otro día y leer con más calma otros consejos prácticos que la Biblia da a
los matrimonios. Son muy útiles y realistas.
Señora (sonriendo):
—Sí, me parece bien. Otro día podemos hablar con más tiempo.
Publicadora:
—Perfecto. Le agradezco mucho su tiempo. Que disfrute su aniversario y que
tenga un lindo día.
Señora:
—Muchas gracias. Igualmente.
Conclusión final
En este diálogo, la publicadora aplicó correctamente la
lección 2, punto 3, al ser observadora y respetar el tiempo y la situación de
la señora. Supo identificar su disposición, ajustó el mensaje al tema del
matrimonio y utilizó un texto bíblico práctico sin insistir. Gracias a su
enfoque considerado y adaptable, dejó una buena impresión y abrió la puerta
para una futura visita.
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