LA ATALAYA // Semana 16 al 22 DE FEBRERO // ARTÍCULO DE ESTUDIO 50
Haga discípulos
basada en el libro ¡Disfrute de la vida para siempre, lección 18 puntos 6, 7
La publicadora estará trabajando en la lección 11 el punto 3
que dice
No hable demasiado. No le explique al estudiante todo lo que
sabe sobre cierto tema. Más bien, céntrese en la información que aparece en el
manual de estudio. Cuando haga una pregunta, espere con paciencia a que su
estudiante responda. Pero ¿y si no sabe la respuesta o dice algo que
no está de acuerdo con la Biblia? Hágale más preguntas para que llegue a
la conclusión correcta. Si el estudiante ya entendió la idea, pase al siguiente
punto.
Duración 4 minutos
Circunstancia
La publicadora está realizando un curso bíblico en el hogar
de una estudiante. Durante el estudio del libro Disfrute de la vida para
siempre, analiza los puntos 6 y 7 de la lección, usando videos, textos
bíblicos y preguntas para ayudar a la estudiante a razonar y llegar por sí
misma a las conclusiones, sin hablar demasiado.
Publicadora:
Muy bien, con ese punto claro, pasemos al punto 6, titulado “Predican
con el ejemplo”.
La lección nos invita a ver el video “La religión me decepcionó”.
¿Lista?
Estudiante:
Sí.
[Simulan ver el video brevemente.]
Publicadora:
Después de ver el video, la lección hace esta pregunta:
¿Por qué le decepcionó a Tom la religión?
Estudiante:
Porque, aunque quería creer en Dios, encontró ritos vacíos… todo se hacía
mecánicamente. Sentía que era artificial, sin corazón.
Publicadora:
¡Excelente respuesta!
Ahora, la siguiente pregunta es: ¿Por qué está Tom convencido de que ha
encontrado la verdad?
Estudiante:
Porque el hermano que le daba el estudio bíblico siempre respondía sus
preguntas directamente con la Biblia, y sus acciones coincidían con lo
que enseñaba. Había coherencia.
Publicadora:
¡Muy bien! Ahora, la lección nos lleva a Mateo 7:21. ¿Podrías leerlo tú?
Estudiante: (lee con claridad)
“No todos los que me dicen ‘Señor, Señor’ entrarán en el Reino de los cielos.
Solo entrarán los que hacen la voluntad de mi Padre que está en los cielos.”
Publicadora:
Teniendo en cuenta ese texto… ¿Qué es más importante para Jesús: lo que
decimos que creemos, o lo que demostramos por nuestras acciones?
Estudiante:
Lo que demostramos con nuestras acciones. Porque no basta con decir
“Señor”, sino que hay que hacer la voluntad de Dios.
Publicadora:
¡Exacto! ¿Te quedó claro este punto?
Estudiante:
Sí, me quedó claro que ser cristiano no es solo hablar, sino actuar conforme
a la voluntad de Dios.
Publicadora:
Perfecto. Entonces, pasemos al punto 7: “Estaba dispuesto a dar su
vida”. Veamos el video.
[Simulan ver el video.]
Publicadora:
La primera pregunta es: ¿Qué impulsó al hermano Lloyd a arriesgar su vida
por el hermano Johansson?
Estudiante:
Fue un profundo amor cristiano.
Publicadora:
¡Muy bien! Y la segunda pregunta: ¿Crees que se comportó como un auténtico
cristiano?
Estudiante:
Sí, porque imitó el ejemplo de Jesús, quien estuvo dispuesto a dar su
vida por otros.
Publicadora:
¡Excelente! El hermano Lloyd demostró verdadero amor cristiano.
Ahora, la lección nos invita a leer Juan 13:34, 35. ¿Puedes leerlo?
Estudiante: (lee)
“Les doy un nuevo mandamiento: que se amen unos a otros; que, así como yo los
he amado, ustedes se amen unos a otros. De este modo todos sabrán que ustedes
son mis discípulos: si se tienen amor unos a otros.”
Publicadora:
Con ese texto en mente… ¿Cómo tendrían que tratar los discípulos de Jesús
—los verdaderos cristianos— a las personas de otra raza o nación?
Estudiante:
Deberían tratarlas con amor, sin importar su origen.
Publicadora:
Muy bien. Y ahora… ¿cómo lo lograrían en tiempos de guerra?
Estudiante: (titubeante)
Bueno… allí ya se escapa de las manos. En la guerra es imposible saber quién es
testigo y quién no… todo se vuelve caótico.
Publicadora: (con empatía)
Entiendo. Es cierto que puede ser difícil reconocer a otros en medio del caos.
Dime… tú tienes tres hermanos, ¿verdad?
Estudiante:
Sí, dos varones y una hermana menor.
Publicadora:
Supongamos que se forma una protesta violenta de hombres contra mujeres y tú
participas en ella. Si te piden que golpees a los hombres, ¿serías capaz de
golpear a tus propios hermanos?.
Estudiante: (rápidamente)
¡No! Jamás haría eso.
Publicadora:
¿Y qué podrías hacer para no lastimarlos si te están obligando?
Estudiante:
Pues... simplemente no participaría en esa protesta. Me quedaría al margen.
Publicadora:
¡Exacto! Esa es la clave. Entonces, ¿cómo se aplica eso a la guerra entre
naciones?
Estudiante:
¡Ah! Ya entiendo el punto. Lo mejor en una guerra es no participar en ella. Si
no participas, no tienes que herir a nadie, ni siquiera a tus hermanos
espirituales de otro país.
Publicadora:
Te felicito. Has llegado a la conclusión correcta. Los cristianos verdaderos
muestran amor incluso en situaciones extremas manteniéndose neutrales. Como ya
tenemos este punto claro, continuemos con el siguiente.
Estudiante:
Sí, adelante.
Conclusión
En este diálogo, la publicadora aplicó bien la lección 11,
punto 3, ya que no habló demasiado ni dio explicaciones innecesarias, sino
que se centró en el manual de estudio. Usó preguntas, videos y textos bíblicos
para ayudar a la estudiante a razonar. Cuando notó que la estudiante no tenía
del todo claro uno de los puntos, le hizo preguntas adicionales para guiarla a
pensar y llegar por sí misma a la conclusión correcta.
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