LA ATALAYA // Semana 16 al 22 DE FEBRERO // ARTÍCULO DE ESTUDIO 50
Haga discípulos
DE CASA EN CASA. Ofrezca un curso de la Biblia
La publicadora estará trabajando en la lección 10 el punto 3
que dice
Dirija el curso bíblico a la hora y en el lugar que le
convengan a su estudiante. ¿Prefiere él algún día o alguna hora en especial? ¿Dónde se sentirá
más cómodo: en su lugar de trabajo, en su casa, o en un lugar público? Siempre
que sea posible, adapte su horario al de su estudiante.
Duración 2 minutos
Circunstancia
La publicadora visita a una joven que a mostrado interés en las
publicaciones bíblica. Al ofrecerle un curso bíblico, toma en cuenta sus
horarios, responsabilidades y preferencias, adaptándose al momento y lugar que
a la joven le resultan más convenientes.
Publicadora (con tono amable, sentada conversando):
—Me alegra mucho saber que le gustó la publicación que le dejé.
Joven:
—Sí, me gustó bastante. Me ayudó a entender mejor algunas cosas de la Biblia.
Publicadora:
—Se nota que tienes mucho interés en aprender, y eso es muy valioso. Algo que
podría ayudarte aún más es un curso bíblico sencillo y práctico.
Joven (con curiosidad):
—Sí me interesa aprender, pero no entiendo bien a qué se refiere con un curso
bíblico.
Publicadora:
—Si te parece, tengo un video corto que lo explica muy bien. ¿Te gustaría
verlo?
Joven:
—Claro que sí.
(Ven el video)
Joven (entusiasmada):
—La verdad, así como lo explican, me gusta mucho. Sí me interesa hacer el curso
bíblico.
Publicadora:
— Me alegra mucho que le guste el curso bíblico. Solo queda ponernos de acuerdo
en el día y la hora para comenzar el curso..
Joven (pensativa):
— Ese es mi problema, ya terminaron mis vacaciones. Y salgo muy tarde del
trabajo y estudio los fines de semana. Cuando llego a casa solo quiero
descansar un poco y dormir.
Publicadora (comprensiva):
Te entiendo
totalmente, la vida hoy día es muy ocupada. Pero, piensa un momento... ¿tienes
aunque sea unos minutos libres algún día de la semana?
Joven (recordando):
Bueno, los
martes en el trabajo tengo una hora y media para almorzar. Ese día casi no hay
clientes. Podríamos estudiar 30 minutos... pero es la hora del almuerzo, y
supongo que estarás ocupada con tu familia.
Publicadora
(adaptándose):
— No te preocupes por eso. Si a ti te queda bien ese día, yo puedo organizarme
para ir los martes a tu trabajo y así hacer el curso bíblico contigo. Solo
queda establecer el sitio donde vamos a estudiar.
Joven (decidida):
A una cuadra está un parque muy tranquilo que a mí me gusta ir. Si no hay
inconveniente, a mí me gustaría estudiar en ese parque.
Publicadora
(cordial):
— Está perfecto. A mí me parece muy bueno el sitio y la hora. Entonces
comenzamos este Martes.
Joven (contenta):
— Listo, nos vemos el martes en el parque. ¡Gracias! Me parece genial que hagas
ese esfuerzo, lo aprecio mucho.
Publicadora
(sonriendo):
— Será un placer. Hasta el martes.
Conclusión final
En este diálogo, la publicadora aplicó bien la lección 10,
punto 3, al adaptarse al horario y al lugar que mejor se ajustaban a la joven.
Mostró comprensión por sus responsabilidades, fue flexible y priorizó su
comodidad, lo que facilitó que aceptara comenzar el curso bíblico con
entusiasmo.
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