Busquemos perlas escondidas // 6-12 DE ABRIL // ISAÍAS 50, 51
Segunda asignación
Haga revisitas
DE CASA EN CASA. Responda a una pregunta que la persona le
hizo en una conversación anterior
La publicadora estará trabajando en la lección 9 el punto 3
que nos dice
Escuche con atención. Deje que la persona hable y no la interrumpa. Si
tiene alguna objeción o le expresa sus sentimientos y preocupaciones,
no la ignore. Si le presta atención, la persona verá que a usted realmente
le interesa lo que ella piensa.
Duración 3 minutos
Circunstancia
La publicadora hace una revisita a una señora con quien ya
había conversado anteriormente sobre la muerte. En esta visita, responde a una
pregunta pendiente relacionada con una preocupación personal muy profunda de la
señora, escuchándola con atención y mostrando empatía y usa la Biblia para
darle consuelo.
Publicador:
(Con una sonrisa
cálida)
"¡Hola, señora Carmen ¿Cómo has estado? Soy Ana, nos vimos hace unos días
cuando hablamos sobre el tema de la muerte."
señora: (Recordando la conversación)
"Ah, sí, claro que me acuerdo. Fue muy interesante lo que me
explicaste."
Publicador: (Amablemente)
Me alegra saberlo. Vine tal como quedamos, para conversar con calma sobre la
pregunta que usted me hizo: si de verdad existe el infierno.
Señora: (Reflexionando,)
"
Gracias por volver... Es que
este tema me interesa mucho porque hace poco perdí a un familiar que era
militar. Murió en una de esas guerras. Y desde entonces vivo preocupada… porque
sé que él tuvo que disparar y matar personas. Y como la Biblia condena el
asesinato, me atormenta pensar que ahora él esté en el infierno sufriendo.
Publicadora:
(Escuchando con atención y mostrando empatía)
Entiendo
perfectamente lo que me cuenta. Es muy duro perder a alguien tan especial, y
más cuando surgen esas dudas. Me alegra mucho que usted crea en la Biblia, como
me comentó la vez pasada, porque ella misma explica la situación de su familiar
después de muerto.
Señora: (Interesada)
¿De verdad en la Biblia dice cómo están los
que ya murieron?
Publicadora:
(Sacando su Biblia)
Sí, exactamente. Si gusta, podemos leer un
texto muy claro en Eclesiastés 9:5. ¿Le gustaría leerlo usted misma?
Señora: (Leyendo
en voz alta)
“Porque los
vivos saben que morirán, pero los muertos no saben nada en absoluto ni reciben
más recompensa, ya que todo recuerdo suyo ha caído en el olvido.”
Publicadora:
(Explicando brevemente el texto)
Fíjese en esa frase: los muertos no saben nada
en absoluto. Es como cuando alguien se desmaya y queda inconsciente, sin sentir
ni darse cuenta de nada. Así describe la Biblia a quienes han muerto. Eso
descarta la idea de que estén siendo atormentados.
Señora: (Asintiendo
lentamente, pensativa)
Ya veo… Aquí
la Biblia es clara. No esta sufriendo, Pero… ¿y los pecados que cometió? el
disparo y mato personas
Publicadora:
(Sonriendo cálidamente)
Vamos a buscar la respuesta en la Biblia.
Leamos Romanos 6:7.
Señora: (Leyendo
en voz alta)
“Porque el que muere queda absuelto de su
pecado.”
Publicadora:
(Explicando el texto con calma)
Esto significa que cuando una persona muere,
su registro pecaminoso ya no está en su contra. En otras palabras, pagó la
cuenta de todos sus pecados. ya no tiene una cuenta pendiente de pecados. Dios no sigue castigándola
después de la muerte..
Señora: (Sorprendida,
con una expresión de alivio)
Nunca había
leído eso. Entonces, mi primo no está en un infierno. ¡Qué alivio!
Publicadora:
(Sonriendo con calidez y felicitándola)
Exacto. Me
alegra que haya entendido este punto tan importante. Me gustaría volver a pasar
otro día para seguir hablando sobre este tema, y el por qué surgió la creencia
del infierno y qué esperanza ofrece la Biblia para el futuro.
Señora: (Aceptando
con alegría)
¡Claro que sí! Pase el fin de semana.
Publicadora:
(Despidiéndose cordialmente)
Perfecto, estaré aquí el fin de semana.
Gracias por su tiempo y por escuchar estas verdades tan importantes. Que tenga
un excelente día.
Señora: (Sonriendo
amablemente)
Igualmente,
hasta pronto.
Conclusión final
En este diálogo, la publicadora aplicó bien la lección 9,
punto 3, al escuchar con atención, no interrumpir y tomar en cuenta los
sentimientos y preocupaciones de la señora. Gracias a su actitud empática y al
uso apropiado de textos bíblicos, logró responder la pregunta planteada y
fortalecer el interés de la persona para seguir aprendiendo.
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