LA ATALAYA // Semana 16 al 22 DE FEBRERO // ARTÍCULO DE ESTUDIO 50
Empiece conversaciones
PREDICACIÓN INFORMAL. Averigüe qué temas le interesan a la
persona y póngase de acuerdo con ella para volver a hablar en otra ocasión
El publicador estará trabajando en la lección 1 el punto 5
que nos dice
Escuche.
a. No hable demasiado.
b. Dele a la persona la
oportunidad de expresarse. Cuando sea apropiado, haga preguntas.
Duración 2 minutos
Circunstancia
Durante un viaje en transporte público, la publicadora inicia
una conversación informal cuando una señora muestra interés en la revista ¡Despertad!.
Al escuchar con atención, la publicadora identifica que a la señora le interesa
el tema de la resurrección debido a una pérdida reciente, y con empatía se pone
de acuerdo con ella para volver a hablar en otra ocasión
(La publicadora va sentada en un transporte público leyendo
una revista ¡Despertad!. La señora que va sentada a su lado la observa
con curiosidad.)
Señora:
—Disculpe… ¿esa revista es ¡Despertad!? ¿La de los testigos de Jehová?
Publicadora:
—Sí, así es. Buenos días, mi nombre es Ana.
Señora:
—Mucho gusto, Ana. Hace tiempo leí una ¡Despertad! y me gustó mucho.
Publicadora:
—Qué bueno escuchar eso. ¿Recuerda de qué tema trataba la que leyó?
Señora:
—Sí… hablaba del futuro que Dios promete. Me dejó pensando bastante.
Publicadora:
—Es un tema muy bonito. La Biblia habla de muchas bendiciones para el futuro.
De las que mencionaba la revista, ¿hubo alguna que le haya llamado más la
atención?
Señora:
—Sí… mencionaba algo sobre la resurrección. Y la verdad, ese tema me tocó
mucho, porque hace poco perdí a un ser muy querido y estoy pasando por un
momento muy difícil, Me pregunto constantemente si eso de la resurrección es
cierto
Publicadora:
—Lamento mucho su pérdida. De verdad. Se nota cuánto lo extraña. La Biblia
tiene promesas muy consoladoras sobre la resurrección, y entenderlas puede dar
mucha esperanza en momentos así.
Señora:
—Eso es justamente lo que necesito. A veces me pregunto si de verdad la Biblia
promete algo así.
Publicadora:
—Sí, lo promete. Si le parece bien, puedo visitarla otro día con calma y
mostrarle algunos textos bíblicos y publicaciones que explican esa esperanza
con claridad.
Señora:
—Me encantaría. Eso me ayudaría mucho. ¿Podría venir hoy en la tarde, como a
las seis?
Publicadora:
—Claro que sí, con gusto. ¿Le parece si intercambiamos números para que me
envíe la dirección?
Señora:
—Perfecto.
(Ambas intercambian números de teléfono.)
Publicadora:
—Muchas gracias. Me dará mucho gusto volver a verla.
Señora:
—Gracias a usted. Hasta luego.
(Se despiden cordialmente.)
Conclusión final
En este diálogo, la publicadora aplicó bien la lección 1,
punto 5, al escuchar con atención, no hablar en exceso y permitir que la
persona expresara sus sentimientos. Gracias a preguntas apropiadas y a su
actitud empática, logró identificar el tema que más le interesaba a la señora y
coordinar una nueva conversación en un momento más adecuado.
Comentarios
Publicar un comentario