LA ATALAYA // Semana 16 al 22 DE FEBRERO // ARTÍCULO DE ESTUDIO 50
5-11 DE
ENERO
lección 50,
introducción a la sección 9 y lección 51.
¿Te has
sentido alguna vez en un lugar o situación donde pareciera difícil hablar de
Jehová, como le pasó a la niña israelita?
Bienvenidos
a Comentarios y respuestas para las reuniones Te Jota.
En este video vamos a preparar los comentarios para la sección Estudio
bíblico de la congregación, correspondientes a la semana 5 al 11 de
enero, donde analizaremos la lección 50, la introducción a la sección 9
y la lección 51.
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Con mucho
cariño y disposición, ¡comencemos!"
Saludos mis
hermanos comenzamos con la lección 50 titulada
JEHOVÁ
DEFIENDE A JEHOSAFAT DE SUS ENEMIGOS
Primera
pregunta
¿Qué
cosas hizo el rey Jehosafat?
Jehosafat destruyó los altares de Baal y los ídolos, promovió el conocimiento
de la Ley de Jehová y envió a levitas y príncipes por todo Judá para enseñar al
pueblo. Además, cuando un ejército amenazó su nación, reunió al pueblo en
oración, reconociendo que solo Jehová podía salvarlos
¿Cómo
protegió Jehová a la gente de Judá?
Mientras
Judá avanzaba alabando a Jehová con cantos, Él confundió a los enemigos y los
hizo pelear entre ellos mismos. Así, Jehová salvó a su pueblo sin que tuvieran
que levantar una espada, demostrando que no necesita la fuerza humana para
proteger a los suyos.
¿Qué nos
enseña este relato de Jehová?
Que
Jehová está con quienes lo buscan sinceramente.
Jehosafat no era perfecto, pero su corazón estaba dirigido hacia Dios. Por eso,
Jehová escuchó su clamor. Nos enseña que Dios se acerca a quienes se acercan
a él con sinceridad
Que Jehová
puede salvarnos sin necesidad de nuestras fuerzas.
El pueblo no peleó. Solo marcharon cantando y vieron cómo Dios derrotaba a sus
enemigos. Esto muestra que la verdadera victoria viene del Jehova, no de
nuestra habilidad o preparación
Cuando
Jehosafat admitió con sinceridad: "sin ti no podemos ganar", Jehová
respondió de inmediato. Esto nos enseña que Dios se siente atraído por quienes
reconocen su total dependencia de él.
Jehová salva
de maneras inesperadas y poderosas sin necesidad de armas humanas. Confundió a
los ejércitos enemigos para que se mataran entre sí. Nos enseña que Él no
necesita nuestra fuerza ni estrategia; solo nuestra fe y obediencia
¿Qué
lecciones prácticas podemos aprender de este relato?
Jehosafat no
esperó a estar en peligro para hacer lo correcto; ya había limpiado el país de
la adoración falsa y promovido la enseñanza de la Ley. Hoy, si ponemos a Jehová
en primer lugar en nuestra vida diaria, estaremos mejor preparados cuando
lleguen las pruebas.
Jehosafat
dijo abiertamente: “Sin ti no podemos ganar”. Admitir que no tenemos la
solución no es debilidad; es una muestra de fe y humildad que Jehová bendice.
Obedezcamos
aunque las instrucciones parezcan poco lógicas.
Salir a una batalla con cantores al frente no parecía una estrategia militar,
pero Jehová pidió confianza, no lógica humana. A veces, obedecer la guía
bíblica requiere fe, pero siempre trae buenos resultados.
Ante una
amenaza inmensa, Jehosafat no buscó aliados ni armas primero, sino que llamó
al pueblo a buscar a Jehová. Nosotros también debemos orar antes de tomar
decisiones importantes.
Cantar
mientras caminaban hacia la batalla fue un acto de coraje y fe. Hoy, aunque
enfrentemos problemas, podemos expresar gratitud, sabiendo que Jehová está
obrando aun cuando no lo vemos.
Antes de
armar un plan de defensa o buscar soluciones humanas, Jehosafat buscó a Jehová.
En nuestras dificultades, nuestro primer paso debe ser siempre la oración
El relato
menciona que se reunieron con "mujeres y niños" ante Jehová. Esto nos
enseña que las familias deben afrontar juntas los problemas espirituales y
emocionales, buscando guía divina como un solo equipo.
Jehová les
dijo que se quedaran "quietos". A veces, la mejor acción es seguir
las instrucciones que recibimos a través de la organización de Dios, aunque a
ojos del mundo parezcan poco comunes o arriesgadas.
Jehosafat
demostró que la educación espiritual es esencial al organizar una campaña de
enseñanza por todo el país, lo cual nos motiva a priorizar nuestro estudio
personal y a dedicar tiempo de calidad a enseñar las verdades de la Biblia en
nuestro ministerio
Pasmos a Introducción
a la sección 9
LECCIONES
IMPORTANTES
Lección 51
EL GUERRERO Y LA NIÑA
Primera
pregunta
¿Crees
que fue fácil para la niña israelita hablar con la esposa de Naamán?
No, no debió ser nada fácil. La niña estaba lejos de su familia, vivía como
sirvienta en un país extranjero y servía a personas que no adoraban a Jehová.
Aun así, se atrevió a hablar y a mencionar al profeta de Jehová, sin saber cómo
reaccionarían.
¿Qué
piensas que la ayudó a ser tan valiente?
Lo que la ayudó fue su fe en Jehová. Aunque estaba lejos de su tierra y
familia, nunca dejó de confiar en Dios. Sabía que Eliseo era un profeta de
Jehová y que él podía sanar.
¿Qué nos
enseña este relato de Jehová?
Jehová
puede usar a cualquiera para cumplir su voluntad, incluso a una niña pequeña, lejos
de su hogar y sin ninguna posición importante. Para Él, lo que cuenta no es la
edad ni la situación, sino la fe.
Jehová
valora la fe sincera,
aunque venga de alguien humilde. La niña confiaba plenamente en que Jehová
podía sanar a Naamán, y Jehová respaldó esa fe.
Jehová no
hace distinción de personas ni de naciones. Aunque Naamán no era israelita, Jehová lo sanó
cuando mostró humildad y obediencia, demostrando que su misericordia no tiene
fronteras.
Jehová
espera obediencia sencilla, no actos espectaculares. La curación vino cuando Naamán dejó el orgullo
y obedeció una instrucción simple.
Jehová cura
de manera sencilla cuando hay fe y obediencia. No hizo falta un ritual
espectacular; bastó con que Naamán se sumergiera siete veces en el Jordán.
Jehová a menudo responde de forma simple si obedecemos exactamente lo que dice
Jehová puede
usar a cualquier persona, incluso a una niña cautiva, para dar testimonio. La
niña no era profeta ni adulta, pero su fe sincera abrió la puerta para que
Naamán y su casa conocieran al Dios verdadero. Jehová puede usar a cualquiera
de nosotros, sin importar edad o situación
¿Qué
lecciones prácticas podemos aprender de este relato?
Hablemos
de Jehová aunque sintamos miedo.
No debió ser fácil para la niña hablarle a la esposa de Naamán, pero el amor a
Jehová y al prójimo la impulsó a hacerlo. Hoy, en la escuela, la familia o el
trabajo, ese mismo amor puede darnos valor para hablar.
El
orgullo puede impedir recibir bendiciones.
Naamán casi pierde su curación porque esperaba algo espectacular. Si no somos
humildes, podemos rechazar consejos sencillos que vienen de Jehová.
La
obediencia, aunque parezca simple, trae grandes resultados.
Naamán fue sanado solo cuando obedeció exactamente lo que Jehová pidió. Hoy
también, obedecer instrucciones claras de Jehová nos protege y nos bendice.
Dar
gloria a Jehová es más importante que recibir beneficios personales.
El mayor resultado no fue solo la curación, sino que Naamán reconoció: “Jehová
es el Dios verdadero”. Ese siempre es el objetivo principal.
Nuestra
voz, puede cambiar vidas.
No necesitamos ser líderes para hablar de Jehová. Como la niña, podemos decir
una sugerencia o un comentario que abra el corazón de alguien.
La
obediencia supera el orgullo.
Naamán casi pierde la curación por pensar que el método era demasiado simple.
Muchos hoy también rechazan consejos bíblicos porque parecen “demasiado
básicos”. Pero lo que parece simple a los ojos humanos puede ser poderoso
para Dios.
Debemos
animarnos a hablar, aunque no veamos el resultado inmediato.
La niña no sabía si alguien actuaría. Pero habló de todos modos. Nosotros
también debemos compartir esperanza, aunque no sepamos quién escuchará.
La niña
israelita era joven y estaba en un país extranjero, pero no dejó que eso le
impidiera hablar de Jehová. Esto nos enseña que los niños y jóvenes pueden ser valientes
mensajeros de la verdad ante sus compañeros, maestros o cualquier persona
mayor.
Aunque la
niña era una sierva llevada a la fuerza, deseaba sinceramente que su amo se
curara. Esto es una gran lección de cómo debemos tratar con bondad e interés
genuino a todas las personas, incluso si nuestra situación personal es
difícil.
Naamán fue
sabio al escuchar a sus sirvientes, quienes lo ayudaron a razonar. Esto nos
enseña que debemos estar abiertos a recibir sugerencias constructivas de
cualquier persona, sin importar su posición o edad dentro de la congregación.
La niña no
vio a Naamán como “enemigo sirio” ni como jefe poderoso; vio a una persona que
necesitaba conocer a Jehová. Hoy, ofrezcamos la verdad a ricos, pobres,
autoridades, extranjeros o personas de otras creencias; Jehová atrae a los de
corazón sincero
Naamán casi
no se curó por orgullo: quería un milagro espectacular, pero la orden fue
“métete siete veces en el Jordán”. Al obedecer exactamente, se sanó. Hoy,
obedezcamos las normas bíblicas aunque parezcan “simples” o “poco importantes”
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