LA ATALAYA // Semana 16 al 22 DE FEBRERO // ARTÍCULO DE ESTUDIO 50
26 DE
ENERO A 1 DE FEBRERO
lección 56,
introducción a la sección 10 y lección 57.
¿Qué te
ayudaría a no rendirte cuando el miedo o la oposición aparecen?
Sean todos
bienvenidos a Comentarios y Respuestas para las Reuniones Te Jota.
En este
video vamos a preparar nuestros comentarios para el Estudio Bíblico de la
Congregación, correspondiente a la semana del 26 de enero al 1 de febrero.
Analizaremos la Lección 56, la introducción a la sección 10 y la Lección 57,
extrayendo ideas sencillas, prácticas y fáciles de comentar en la reunión.
su apoyo en
los comentarios y sus likes se sienten como un abrazo fraternal. Gracias por
animarnos a seguir preparando más análisis para compartir juntos
Con mucho
cariño y disposición…
¡comencemos!
Saludos mis
hermanos empezamos con la lección 56 titulada
JOSÍAS
AMA LA LEY DE DIOS
La primera
pregunta es
¿Qué hizo
Josías después de saber lo que decía la Ley de Dios?
Reunió al pueblo, leyó la Ley en voz alta y se comprometió, junto con la
nación, a obedecer a Jehová; además, restauró la adoración verdadera y celebró
la Pascua según la Ley.
¿Qué
pensaba Jehová de Josías?
Que era humilde y fiel; por eso decidió no castigar a Judá mientras Josías
fuera rey.
¿QUÉ NOS
ENSEÑA ESTE RELATO DE JEHOVÁ?
Que
Jehová valora a quienes aman su Palabra.
El hallazgo del rollo de la Ley fue como descubrir un tesoro perdido. Josías no
solo lo escuchó, sino que actuó. Esto muestra que Dios bendice a quienes
tratan su Palabra como algo sagrado y vital.
Aunque la
nación llevaba años desobedeciendo, Jehová se fijó en la humildad de Josías.
Esto demuestra que Dios no solo mira los errores del pasado, sino la
disposición sincera de una persona a cambiar y hacer lo correcto.
Jehová
anunció el castigo, pero decidió retrasarlo por amor y consideración a Josías.
Esto nos enseña que Dios es paciente y muestra misericordia cuando ve
arrepentimiento genuino y deseo de obedecer.
Josías
restauró la Pascua porque leyó en la Ley que debía celebrarse. Esto muestra que
a Jehová le agrada que su adoración se base en lo que él dice, no simplemente
en costumbres o hábitos heredados
La fidelidad
de Josías llevó a toda la nación a escuchar la Ley y renovar su compromiso con
Jehová. Esto nos enseña que Jehová puede usar a personas leales para animar y
fortalecer espiritualmente a otros.
Jehová
permitió que el "rollo de la Ley" fuera encontrado justo cuando el
rey estaba reparando el templo, demostrando que Él bendice los esfuerzos por
restaurar la adoración pura dándonos la guía necesaria.
Cuando
Josías envió a preguntar qué debían hacer, Jehová no lo rechazó ni lo castigó
de inmediato por los pecados del pasado. Al contrario, respondió a través de la
profetisa Huldá. Esto demuestra que Jehová siempre está dispuesto a dar guía y
consuelo a quienes lo buscan con sinceridad.
El hecho de
que el rollo de la Ley fuera encontrado en el templo después de tantos años
demuestra que Jehová se encarga de que su mensaje no se pierda. Él desea que
tengamos acceso a su voluntad para que podamos adorarlo de la manera correcta,
tal como hizo Josías
¿QUÉ
LECCIONES PRÁCTICAS PODEMOS APRENDER DE ESTE RELATO?
No basta
leer la Biblia; hay que obedecerla. Josías no solo leyó la Ley, sino que
purificó el templo, restauró la adoración y celebró la Pascua. Hoy, nuestra
fidelidad se mide por nuestras obras, no solo por nuestro conocimiento.
Josías
empezó a buscar a Dios a los 16 años y ya a los 20 estaba liderando reformas.
Nos enseña que no hay edad demasiado temprana para tomar decisiones
espirituales.
Jehová no
solo espera que conozcamos sus leyes, sino que nos esforcemos por aplicarlas.
Al ver que Josías restauró la Pascua y limpió el país de ídolos basándose en lo
que leyó, Jehová lo bendijo permitiéndole reinar en un tiempo de paz. Esto nos
enseña que poner en práctica lo que aprendemos en la Biblia alegra a Dios.
Josías no se
conformó con lo que otros hacían; quiso aprender cómo adorar a Jehová
correctamente. Esto nos enseña que debemos esforzarnos por conocer la voluntad
de Dios, incluso si a nuestro alrededor muchos no lo hacen.
Al escuchar
la Ley, Josías hizo cambios inmediatos. Esto nos recuerda que estudiar la
Biblia no es solo para adquirir conocimiento, sino para hacer ajustes reales en
nuestra vida.
Josías
reconoció los errores del pueblo y buscó la guía de Jehová. De igual manera,
nosotros debemos estar dispuestos a aceptar corrección y cambiar cuando la
Palabra de Dios lo indique.
La
obediencia y el entusiasmo de Josías animaron a toda la nación. Esto nos
recuerda que nuestra fidelidad puede fortalecer espiritualmente a nuestra
familia y a otros.
Josías
empezó a buscar a Dios a temprana edad. Esto nos enseña que los jóvenes pueden
tener una espiritualidad fuerte y tomar decisiones valientes sin depender de la
aprobación de sus compañeros.
Josías no
solo se sintió mal por lo que leyó; inmediatamente puso manos a la obra para
reparar el templo y limpiar el país. Nuestro estudio personal debe motivarnos a
hacer cambios prácticos hoy mismo
Para adorar
a Jehová correctamente, Josías tuvo que destruir primero los ídolos y los
altares. Aprendemos que nosotros también debemos eliminar de nuestra vida
cualquier cosa (hobbies, amistades o hábitos) que nos distraiga de nuestra
lealtad a Dios.
Al retomar
la celebración de la Pascua, el pueblo experimentó una felicidad que no habían
sentido en décadas. Seguir las instrucciones bíblicas, como asistir a las
reuniones y asambleas, nos devuelve el gozo espiritual.
Josías se
rasgó las vestiduras al oír la Ley. Cuando la Biblia nos corrija, no nos
defendamos; reconozcamos el error y pidamos perdón
Josías no
postergó los cambios. En cuanto supo que estaban actuando mal, reparó el
templo, eliminó los ídolos y celebró la Pascua. La lección es que la verdadera
fe se demuestra con acciones rápidas. Si descubrimos que un hábito
o actitud nuestra no le agrada a Dios, lo mejor es esforzarnos por cambiarlo lo
antes posible.
Debido a la
fidelidad y humildad de Josías, toda la nación disfrutó de un periodo de paz y
protección divina. Esto nos enseña que nuestra determinación por ser fieles a
Jehová no solo nos beneficia a nosotros, sino que puede traer una influencia
positiva y bendiciones a nuestra familia y a quienes nos rodean.
Pasamos a la
INTRODUCCIÓN
A LA SECCIÓN 10
LECCIONES
IMPORTANTES
LECCIÓN 57
JEHOVÁ
ENVÍA A JEREMÍAS A PREDICAR
¿Qué
ayudó a Jeremías a ser obediente desde que era joven?
Lo que ayudó a Jeremías fue la promesa directa de Jehová: “No tengas
miedo… Yo estoy contigo para librarte”. Aunque se sentía inseguro por su
juventud, confió en que Dios lo fortalecería y le daría las palabras..
¿Quién
intentó que Jeremías dejara de predicar?
¿QUÉ NOS
ENSEÑA ESTE RELATO DE JEHOVÁ?
Que
Jehová capacita a quienes él elige.
Jeremías se sentía joven e incapaz, pero Jehová no se fijó en sus limitaciones,
sino que le prometió darle las palabras correctas. Esto nos enseña que Dios
puede usar a personas imperfectas si confían en él.
Aunque
Jeremías fue golpeado, encarcelado y arrojado a un pozo, Jehová permitió que
fuera rescatado. Esto muestra que Dios está atento a sus siervos fieles,
incluso en situaciones extremas.
A pesar del
miedo y el cansancio, Jeremías no dejó de predicar. Jehová permitió que
siguiera cumpliendo su asignación, lo que demuestra que aprecia a quienes
perseveran aunque el servicio sea difícil.
Jehová se
valió de Ébed-Mélec para salvar a Jeremías. Esto nos enseña que Dios puede usar
a personas valientes y justas para apoyar y cuidar a quienes le sirven.
Nadie logró
silenciar a Jeremías. Esto muestra que, cuando un mensaje viene de Jehová,
ningún ser humano puede detenerlo.
Que
Jehová puede usar a los jóvenes si tienen corazón dispuesto.
Jeremías dijo: “Soy un muchacho”, pero Jehová lo eligió igual. Hoy, edad
no es impedimento para servir con valentía cuando uno confía en Dios.
Que el
llamado de Dios trae consigo poder para cumplirlo.
No dependemos de nuestras habilidades. Jehová prometió: “Te pondré mis
palabras en la boca”. Si él nos guía, nos dará lo necesario para hacer
su voluntad.
El mensaje
de Jehová puede ser como un “fuego” que no podemos callar. Jeremías quiso dejar
de predicar por el sufrimiento, pero dijo: “Si digo: ‘No lo mencionaré más’,
entonces en mi corazón había como un fuego ardiente… no pude contenerlo”. El
amor a la verdad nos impulsa a seguir
El hecho de
enviar a Jeremías un anuncio que debían "dejar de hacer cosas
malas" demuestra que Jehová es paciente. Él no castiga sin antes
dar múltiples oportunidades para que las personas cambien su conducta.
¿QUÉ
LECCIONES PRÁCTICAS PODEMOS APRENDER DE ESTE RELATO?
Al igual que
Jeremías pensó que era "solo un muchacho", a veces podemos sentir que
no tenemos suficiente talento o conocimiento. La lección es que Jehová
compensa nuestras debilidades ; lo que importa no es nuestra habilidad
natural, sino nuestra disposición a ser usados por él.
Jeremías se
enfrentó a burlas, golpes y prisión. Esto nos enseña que hacer lo correcto no
siempre nos hará populares. Debemos estar preparados mentalmente para que familiares,
compañeros o autoridades se opongan a nuestras creencias, entendiendo
que esto es parte de nuestra integridad.
Jeremías
llegó a decir: "Ya no aguanto más". Es normal sentir cansancio
emocional. La clave práctica es alimentar nuestro "fuego
interno" mediante el estudio de la Palabra de Dios. Si el mensaje
vive en nuestro corazón, tendremos una fuerza motora que nos impulsará a seguir
adelante incluso cuando queramos rendirnos.
Jeremías
pudo haber suavizado su mensaje para agradar a los príncipes, pero no lo hizo.
La lección es que debemos ser valientes y honestos con
nuestras convicciones, confiando en que la aprobación de Dios es mucho más
importante que la aprobación de personas influyentes.
La
intervención de Ébed-Mélec nos enseña a estar atentos a cómo Jehová responde a
nuestras oraciones. A veces, la ayuda viene de personas inesperadas que
actúan con justicia. También nos motiva a ser nosotros mismos como Ébed-Mélec:
valientes para defender a quienes están sufriendo injustamente.
Jeremías
predijo durante muchos años a pesar de no ver resultados positivos inmediatos
en la actitud de la gente. Esto nos enseña que el éxito para Dios no se mide
por cuántas personas nos escuchan, sino por nuestra fidelidad y
constancia en cumplir lo que él nos ha mandado.
Jeremías
pensaba que era demasiado joven y no sabía hablar, pero confió en la ayuda de
Jehová. Esto nos enseña que no debemos dejar que el miedo o la inseguridad nos
detengan cuando Jehová nos pide hacer algo.
Jeremías fue
golpeado, humillado y amenazado de muerte, pero no dejó de predicar. Aprendemos
que servir a Jehová no siempre será fácil, pero la fidelidad vale más que la
comodidad.
Muchas
personas intentaron silenciar a Jeremías. Esto nos enseña que no debemos dejar
de hacer lo correcto solo para evitar problemas o agradar a otros.
La
timidez no debe detenernos. Muchos pensamos: “No sé hablar”, “Tengo miedo”. Pero como
Jeremías, podemos decir: “Hablaré, porque tú me mandaste”. Lo importante
no es cómo hablamos, sino que hablamos por orden de Dios.
Jeremías
tuvo enemigos… y también aliados como Ébed-Mélec. Hoy, algunos se burlan, pero
otros valoran el mensaje. Debemos seguir adelante, sabiendo que Jehová ve
nuestro servicio fiel.
Jeremías
enfrentó golpes, humillaciones y el cepo, pero decidió seguir adelante.
Aprendemos que la fe verdadera no se rinde cuando los demás nos tratan mal o se
burlan de nuestras creencias.
No solo
debemos ser como el profeta, sino también como quien lo ayudó; defender a
nuestros hermanos cuando son tratados injustamente es una forma de mostrar
lealtad a Jehová.
Ébed-Mélec
arriesgó su posición para salvar a Jeremías. Cuando veamos a un hermano
sufriendo (persecución, depresión, oposición), intercedamos y ayudemos
Jeremías no
pudo callar porque el mensaje ardía en su corazón. Alimentemos nuestro amor por
la verdad con estudio diario y oración para que nos impulse a predicar sin
parar
Comentarios
Publicar un comentario