Busquemos perlas escondidas // 6-12 DE ABRIL // ISAÍAS 50, 51
19-25 DE
ENERO
lecciones
54, 55.
¿Alguna vez
has huido de una responsabilidad que Jehová te dio… o has sentido miedo cuando
el problema parece demasiado grande?
Sean todos
bienvenidos a Comentarios y Respuestas para las Reuniones Te Jota.
En este
video vamos a preparar nuestros comentarios para el Estudio bíblico de la
congregación, correspondiente a la semana del 19 al 25 de enero,
donde analizaremos las lecciones 54 y 55.
Veremos cómo Jehová mostró paciencia con Jonás cuando se equivocó, y
cómo protegió poderosamente a Jerusalén cuando todo parecía perdido.
Con mucho
cariño y disposición…
¡comencemos!
Saludos mis
hermanos comenzamos con la lección 54 titulada
JEHOVÁ ES
PACIENTE CON JONÁS
La primera
pregunta es
¿Qué
lecciones le enseñó Jehová a Jonás?
Que él es
misericordioso y lento para enojarse, dispuesto a perdonar a quienes se arrepienten, incluso si
son enemigos de su pueblo.
Otra
respuesta
Jehová le
enseñó a Jonás que su misericordia no tiene límites y que la vida de los seres
humanos es mucho más valiosa que cualquier comodidad personal o planta,
demostrándole que Él siempre está dispuesto a perdonar a quienes cambian de
actitud
¿Qué
aprendemos de lo que le pasó a Jonás?
·
Jehová
es muy paciente incluso con sus siervos que fallan
·
Cuando
huimos de lo que Jehová nos pide, terminamos en problemas grandes
·
Tenemos
que imitar la misericordia de Jehová y no enojarnos cuando Él perdona a
otros
·
Las
personas son mucho más importantes que las cosas materiales;
¿Qué nos
enseña este relato de Jehová?
Aunque
Nínive era una ciudad cruel y pagana, Jehová envió a su profeta para
advertirla. Al ver su arrepentimiento, detuvo su juicio. Esto muestra
que Dios no desea que nadie perezca, sino que todos lleguen al
arrepentimiento
Jehová no
abandona a quienes fallan, sino que los corrige con amor.
No descarto a Jonás por desobedecer. Lo salvó del mar, lo mantuvo vivo en el
pez y lo usó nuevamente. Nos enseña que el fracaso no es el fin; hay
esperanza para quien regresa a Jehová.
Jehová es
paciente incluso cuando fallamos
A pesar de que Jonás desobedeció y trató de huir, Jehová no se rindió con él y
le dio otra oportunidad.
Jehová
valora la vida y el arrepentimiento sincero
Aunque Nínive era una ciudad muy mala, cuando la gente se arrepintió, Jehová
mostró misericordia y los perdonó.
Jehová ve
más allá de nuestros sentimientos personales
Jehová le mostró a Jonás que las personas eran más importantes que su orgullo o
su enojo.
Jehová es
el Dios de las segundas oportunidades: A pesar de que Jonás huyó, Jehová no lo reemplazó de
inmediato, sino que lo educó y le permitió cumplir su misión con éxito.
Jehová
respondió a la oración de Jonás desde lo profundo del mar y también escuchó el
ruego de los ninivitas cuando se humillaron, demostrando que su oído está
abierto a todos.
En lugar de
solo regañar a Jonás, usó la planta para ayudarlo a razonar y entender Sus
sentimientos, lo que muestra que es un Maestro tierno y empático.
Envió a
Jonás a una ciudad enemiga (Nínive) para darles oportunidad de cambiar. Jehová
no quiere que nadie perezca, sino que todos lleguen al arrepentimiento
¿Qué
lecciones prácticas podemos aprender de este relato?
No
debemos rechazar a quienes están fuera de la verdad.
Jonás quería que Nínive fuera destruida. Muchos hoy también pensamos que
ciertas personas “no merecen” escuchar la buena noticia. Pero Jehová quiere
que prediquemos a todos, sin discriminación
Los
ninivitas eran enemigos de Israel, pero Dios los valoró. Nosotros también
debemos superar prejuicios raciales, culturales o personales para predicar con
sinceridad.
Podemos
hacer todas las cosas correctas —predicar, asistir, ayudar —, pero ¿con qué
espíritu? Si no tenemos tierna compasión, amor, nuestro servicio pierde su poder espiritual
Jonás
desobedeció y terminó siendo clave en la salvación de una gran ciudad. Si hemos
fallado, no debemos rendirnos. Dios puede redimir nuestra historia si
volvemos a él.
Jehová es
paciente y misericordioso con sus siervos
A pesar de que Jonás desobedeció, Jehová no lo rechazó, sino que le dio otra
oportunidad para hacer lo correcto.
Debemos
imitar la misericordia de Jehová
No es correcto alegrarnos cuando otros reciben disciplina; Jehová quiere que
aprendamos a ser compasivos como él.
Jonás huyó
por temor o prejuicio hacia los asirios. Aprendemos que cuando nos toca hacer
algo difícil, como predicar a alguien que nos intimida, debemos confiar en que
Él nos dará el valor necesario.
La
desobediencia de Jonás puso en peligro a los marineros. Esto nos recuerda que
nuestras decisiones espirituales tienen un impacto en nuestra familia y en los
hermanos de la congregación.
No debemos
predicar solo por compromiso, sino por amor a la gente. Debemos ver a las
personas del territorio como las ve Jehová: como individuos que necesitan ayuda
para no ser destruidos.
Dentro del
pez, Jonás oró y prometió obedecer; Jehová lo escuchó y lo salvó. Cuando
pequemos o desobedezcamos, oremos de corazón y volvamos a Jehová inmediatamente
Jonás se
preocupó más por la planta que por miles de personas. Hoy, no dejemos que
comodidades, posesiones o “nuestra tranquilidad” nos hagan indiferentes al
sufrimiento de otros que necesitan el mensaje de Jehová
Jonás
predicó un mensaje corto y duro, pero los ninivitas se arrepintieron. Nosotros
también debemos predicar con fe, sabiendo que Jehová puede tocar corazones
aunque la persona parezca mala al principio
Pasamos a
la LECCIÓN 55
EL ÁNGEL
DE JEHOVÁ PROTEGE A EZEQUÍAS
¿Cómo
protegió Jehová a Jerusalén?
Jehová protegió a Jerusalén enviando a un ángel que mató a 185.000 soldados
asirios en una sola noche. Este acto milagroso detuvo por completo el
ataque, obligando al rey Senaquerib a retirarse avergonzado.
¿Crees
que Jehová te protegerá a ti también?
¡Sí! Aunque hoy no veamos ángeles visibles o ejércitos destruidos en una noche,
Jehová sigue siendo nuestro protector. Él nos cuida con su espíritu santo, su
Palabra y su organización.
¿Qué nos
enseña este relato de Jehová?
Judá no
tenía ejército suficiente, pero Ezequías no buscó ayuda en otros reinos: se
volvió a Jehová. Este relato muestra que la verdadera seguridad está en
depender de Dios, no de alianzas humanas.
Un solo ser
celestial derrotó a un ejército entero. Esto demuestra que no necesitamos
multitudes ni armas para vencer: basta con tener a Jehová de nuestro lado.
Un solo
ángel de Jehová mató a 185.000 soldados asirios en una sola noche. Senaquerib
tuvo que regresar derrotado sin disparar una flecha contra Jerusalén. Jehová no
necesita ejércitos humanos para vencer
Ezequías
había destruido los altares falsos, confiado en Jehová y orado con fe. Por eso
Jehová cumplió su palabra y salvó a Judá. Cuando honramos a Jehová y confiamos
en Él, Él nos protege y nos da victoria
¿Qué
lecciones prácticas podemos aprender de este relato?
Cuando el
ejército estaba a las puertas, Ezequías no huyó ni negoció con miedo. Dijo: “No
tengan miedo”. Nosotros también debemos mantenernos firmes en la
predicación y la esperanza, aunque el mundo parezca imparable.
Las
burlas contra la adoración verdadera no duran para siempre.
El rabsaqué se burló diciendo que Jehová no podía salvar. Pero al día
siguiente, su ejército estaba muerto. Hoy, si los incrédulos se burlan,
recordemos: Dios sabe cómo defender su nombre.
Confiemos
en Jehová aunque el enemigo parezca más fuerte.
Jerusalén estaba frente al ejército más poderoso de su tiempo, pero Jehová
demostró que ninguna fuerza humana es superior a él.
No
dejemos que las burlas debiliten nuestra fe.
El rabsaqué se burló de Jehová y trató de meter miedo al pueblo. Hoy también
podemos enfrentar presiones o palabras negativas, pero no debemos dejar que nos
afecten
Oremos a
Jehová antes de actuar.
Ezequías no respondió con orgullo ni violencia; primero buscó la guía de
Jehová, y eso marcó la diferencia.
Ezequías
intentó comprar la paz con dinero, pero eso no detuvo al enemigo. Aprendemos
que, aunque es bueno ser previsores, nuestra verdadera seguridad depende de
nuestra relación con Jehová y no de recursos materiales.
Ezequías
animó al pueblo diciéndoles que "Jehová nos hará más fuertes". Esto
nos enseña la importancia de usar nuestras palabras para dar ánimo y esperanza
a nuestros hermanos cuando enfrentamos dificultades.
No
dejarse intimidar por las burlas: Los enemigos de la verdad suelen burlarse de nuestra fe o de
la organización de Dios. Debemos recordar que esas palabras no tienen poder
frente al respaldo que Jehová nos brinda.
Dejar los
asuntos en manos de Jehová: Cuando recibimos ataques injustos o amenazas, lo mejor que podemos hacer
es "poner las cartas ante Jehová" en oración, confiando en que él
actuará de la manera que más convenga a su propósito.
Ezequías
había limpiado el país de idolatría y confiado en Jehová. Por eso Jehová dijo:
“Lo defenderé por amor a mí mismo y por amor a David mi siervo”. Cuando
mantenemos una conducta limpia y le damos honor a Jehová, Él tiene razones para
respaldarnos y protegernos
Comentario
adicional
Lo que más
impresiona de Ezequías es que, a pesar de ver a un ejército inmenso fuera de
sus muros, su primera reacción fue acudir al templo para orar. Esto nos da un
magnífico ejemplo de lo que debemos hacer cuando recibimos noticias que nos
asustan o cuando enfrentamos problemas que parecen imposibles de resolver:
Comentarios
Publicar un comentario