LA ATALAYA // Semana 16 al 22 DE FEBRERO // ARTÍCULO DE ESTUDIO 50
Tercera asignación
Haga discípulos
Ayude a su estudiante
a prepararse para predicar de casa en casa con usted
El publicador estará trabajando en la lección 11 el punto 4
que dice
Use lo que su estudiante ya sabe para ayudarlo a entender
ideas nuevas. Por
ejemplo, si va a empezar una lección sobre la resurrección, puede repasar
brevemente lo que el estudiante ya sabe acerca de lo que nos pasa cuando
morimos.
Duración 5 minutos
Circunstancia
Después de terminar el estudio bíblico del día, el publicador
y el estudiante se quedan conversando en la sala para preparar su primera
salida a predicar de casa en casa. Como el estudiante ya ha estudiado sobre la
esperanza que Dios ofrece para el futuro, el publicador decide usar ese
conocimiento previo para enseñarle cómo presentarlo de manera sencilla.
Publicador:
Muy bien, Carlos. Hoy terminamos la lección. Y, como habíamos acordado, vamos a
dedicar estos últimos minutos a prepararte para dar tus primeros pasos en la
predicación de casa en casa. ¿Te parece?
Estudiante:
Sí, claro. La verdad estoy un poco nervioso, pero emocionado.
Publicador:
Es normal sentirse así. Y lo bueno es que no vas a estar solo; voy a estar
contigo. Hoy solo vamos a practicar algo sencillo.
Tú ya has aprendido varias cosas importantes en nuestros estudios, y una de las
más hermosas es la esperanza que Dios nos promete para el futuro,
¿verdad?
Estudiante:
Sí, eso es lo que más me ha gustado. Sobre todo lo que hablamos acerca de un
futuro sin sufrimiento.
Publicador:
Exacto. Y ese es un excelente tema para tus primeras palabras en la
predicación: sencillo, positivo y basado directamente en la Biblia.
Vamos a usar lo que ya sabes, pero vamos a pulirlo un poquito para que puedas
expresarlo con claridad en una visita de casa en casa.
Estudiante:
Perfecto. ¿Qué debería decir?
Publicador:
Mira, para empezar no necesitamos un discurso largo. Algo breve como:
"Buenas tardes. Estamos compartiendo un mensaje muy bonito sobre la
esperanza que Dios nos promete para el futuro. La Biblia enseña que pronto
habrá un tiempo en el que no habrá sufrimiento ni dolor."
Esa es tu idea central, y ya la conoces bien.
Estudiante:
Sí, eso lo he aprendido en las lecciones.
Publicador:
Muy bien. Ahora, para darle una base bíblica sencilla, puedes usar Apocalipsis
21:4, un texto que ya hemos leído varias veces. ¿Lo recuerdas?
Estudiante:
Sí. Dice que Dios secará las lágrimas y que la muerte no existirá más.
Publicador:
¡Exactamente! Ese texto es perfecto porque es claro, directo y ofrece
esperanza.
Entonces podrías decir algo como:
"Hay un versículo muy bonito en Apocalipsis 21:4 que dice que Dios va a
quitar la muerte, la tristeza y el dolor. Ese es el futuro que Él
promete."
Estudiante:
Sí, eso suena fácil de decir.
Publicador:
muy bien. Ahora, después de leerlo, puedes terminar con una pregunta sencilla
para iniciar la conversación, como:
"¿Verdad que sería maravilloso vivir en un mundo así?"
O:
"¿Le gustaría saber un poquito más sobre esa esperanza?"
Estudiante:
Sí, esa parte me gusta. Lo hace ver más natural.
Publicador:
Correcto. La clave no es memorizar palabra por palabra, sino transmitir lo que
ya entiendes: que Dios tiene un propósito hermoso para la humanidad.
Vamos a practicarlo. Te escucho. Di tu presentación como si yo fuera la persona
en la puerta.
Estudiante: (Respira profundo y sonríe.)
Buenas tardes. Estamos compartiendo un mensaje muy bonito
sobre la esperanza que Dios nos da para el futuro. Me gustaría leerle un texto
bíblico que confirma esta promesa
Publicador:
Sí, claro.
Estudiante
Gracias. Mire lo que dice Apocalipsis 21:4: “Y les
secará toda lágrima de sus ojos, y la muerte ya no existirá, ni
habrá más tristeza ni llanto ni dolor. Las cosas anteriores han
desaparecido”.
Como acabamos de leer, la Biblia promete que Dios va a eliminar la muerte, el
dolor y el sufrimiento. ¿Verdad que sería maravilloso vivir en un mundo así?
Publicador:
¡Excelente, Carlos! Lo dijiste muy bien: claro, calmado y con confianza. Ya
estás listo para intentarlo durante la predicación. Yo estaré a tu lado por si
necesitas apoyo.
Estudiante:
Gracias. Me siento más tranquilo ahora.
Publicador:
Y así debe ser. Jehová bendice cada esfuerzo, incluso los pequeños. La próxima
vez que vayamos juntos, puedes usar exactamente esta presentación. hoy lo
hiciste perfecto.
Conclusión final
En esta conversación, el publicador aplicó correctamente la
lección 11, punto 4, al usar lo que el estudiante ya sabía para ayudarle a
comprender y transmitir la idea de forma más completa. Gracias a ese enfoque,
el estudiante terminó la preparación con más confianza y motivación para
acompañar al publicador en la predicación.
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